domingo, 7 de febrero de 2010

Plan Bolonia


Los que vivimos en la UE, hemos oído últimamente sobre esta reforma de la educación superior, que estaba en proceso de implantarse desde hace más de una década. Sin embargo, por la desinformación a los docentes y alumnos, da la impresión que se haya aprobado hace dos años, cuando comenzaron todas las huelgas y protestas.


He estado documentándome sobre este proceso (su nombre “real” es el Proceso de Bolonia) y he llegado a la conclusión de que la idea es perfecta, pero fallan dos grandes ejes: la poca información que se ha dado sobre el tema -lo cual ha creado rumores falsos sobre el plan que ya se toman como ciertos- y que se pretende crear la institución de enseñanza perfecta cuando falla gravemente lo anterior: la educación primaria y secundaria.


Antes de comenzar con mi “explicación”, os dejo estos enlaces (aquí y aquí ) donde encontraréis toda la información y resolveréis las dudas que tengáis.

¿Qué es Bolonia?

Es el proceso de creación de una zona europea con una unidad de medida única para la educación superior (la ECTS), con el objetivo esencial de favorecer la movilidad y el empleo de los estudiantes y los titulados mediante un marco común de conocimientos.

¿Cómo se origina?
Este proceso empezó en junio de 1999 cuando los ministros de educación de 29 países firmaron la Declaración de Bolonia. La Declaración fijó las bases para el establecimiento de un entorno común, el espacio europeo de educación superior (EEES), el 2010. El proceso de reforma hacia el EEES es el que se conoce como proceso de Bolonia.

¿Qué comporta este cambio?

1. Una mayor movilidad entre estudiantes, graduados, académicos y profesionales en toda Europa. Así, por ejemplo, un estudiante de una universidad catalana que haya cursado 180 créditos ECTS puede pedir el acceso a un máster impartido en una universidad alemana.

2. Gracias al Suplemento Europeo del Título (SET), se incrementará la transparencia de las diferentes titulaciones de educación superior, facilitando su reconocimiento en cualquier otra universidad del EEES. El título de cualquier universidad europea será aceptado en los países miembros del EEES, aunque cada universidad podrá establecer algunos requisitos de formación complementaria.

3. Una educación de calidad que apuesta por la evaluación continua. El objetivo de las universidades es producir graduados, que tengan posibilidades reales de encontrar trabajo pero que, a la vez, sean capaces de pensar de forma crítica, que hayan asimilado los conocimientos y que, por lo tanto, también sean capaces de aplicarlos a la realidad.

4. Una mejora de las competencias que adquirirá el estudiante.

5. Crear unos estándares compartidos de calidad de la educación superior desde todas las perspectivas: gestión, docencia e investigación.

6.Todas las diplomaturas, licenciaturas, ingenierías y arquitecturas técnicas pasan a ser grados.

Rumores más extendidos

Desaparecen las becas

Es completamente falso. Desde el curso2006-2007, la convocatoria de becas del Ministerio de Educación incluye, no sólo a los estudiantes de licenciaturas, diplomaturas e ingenierías, sino también a los estudiantes de grado. Además, se han creado por primera vez becas para los estudiantes de máster oficial. Es decir, las becas no desaparecen, ¡se amplían!

Se quiere aumentar la movilidad pero no habrá un aumento de las becas

Es, en parte, cierto. La Declaración de Bolonia tiene como objetivo facilitar la movilidad, pero no habla de las medidas que hay que tomar para hacerlo. El sistema de becas es competencia de los diferentes estados y actualmente existen grandes diferencias cuando se trata este tema. Por ejemplo, los países nórdicos tienen un sistema de becas mucho mejor que el nuestro, es un hecho que no se puede negar

Hay que exigir una mejora, ya que el Estado español tiene el peor sistema de becas de la Unión Europea, fruto todavía de una política iniciada durante el franquismo. El sistema ha tenido un incremento muy lento durante los últimos años y esto tendrá que cambiar. Tanto las becas como la financiación tendrán que salir de los presupuestos públicos del Estado

La formación de los grados será inferior a la de las licenciaturas y tendremos que cursar un máster

En absoluto. En ningún momento la implantación de los grados significa una devaluación frente a las antiguas titulaciones. Los grados,así como las licenciaturas, las diplomaturas y las ingenierías tienen unos créditos de asignaturas comunes a la rama de conocimiento a la que pertenecen. Todos los que han estudiado una de estas titulaciones saben que, en los primeros años, de forma obligatoria,se imparten las asignaturas de lengua, lengua extranjera o historia en las titulaciones de humanidades; o las asignaturas de física, química o matemáticas en las titulaciones científicas. Es una formación general necesaria para todos los universitarios, tanto para los que pertenecen a planes antiguos como los de los nuevos grados.

Aparte de estas asignaturas más generales, Bolonia también permitirá en el primer año una mayor especialización ya que dentro del propio grado existirán las menciones. Estas menciones permitirán al estudiante escoger la especialización de sus estudios que prefiera cursar(o podrá hacer un poco de todas de forma optativa). Además, la creación de nuevas titulaciones por parte de la universidad permite especializarse mucho más en un campo concreto

Un ejemplo de que el grado será considerado inferior a la licenciatura es el CAP

Este ejemplo no justifica que el grado sea inferior. Se trata de un caso muy concreto que no tiene que ver con la preparación de todos los graduados.
Es cierto que
para ejercer como profesor, o como abogado, no bastará con el grado, sino que será necesario cursar un máster oficial; pero ésta es un reforma, sin relación con Bolonia, en la que hay un alto grado de consenso. Por ejemplo, España es el único país de Europa en el que un recién titulado en Derecho puede ejercer la abogacía y, el único, en el que un cursillo de 100 horas capacita a un licenciado para ser profesor de secundaria.

El ejercicio de ciertas profesiones con una gran responsabilidad social, requiere un mayor esfuerzo que el de otras y es bueno que la sociedad y la universidad pública velen para preparar de la mejor forma posible a estos profesionales.

No podremos estudiar y trabajar al mismo tiempo

Sí puedes. En primer lugar, Bolonia y la evaluación continuada redistribuyen las horas de trabajo a lo largo del año en lugar de acumularlas en las épocas de exámenes. Por otro lado, el estudiante tiene más capacidad para decidir cuándo quiere realizar estas horas. Por lo tanto, es importante que quienes estudian y trabajan al mismo tiempo, se planifiquen bien en el momento de hacer la matrícula para poder seguir correctamente todas las materias. La dificultad de estudiar y trabajar al mismo tiempo no es una novedad del plan Bolonia.

Las prácticas serán trabajos no remunerados encubiertos.

Falso. Las prácticas no durarán un año ya que en la UAB el mayor número de créditos en prácticas es de 30 ECTS (medio año). Además, en muchos de los casos tampoco será necesario realizarlas para obtener el título ya que la asignatura de Prácticum será optativa. En casos más específicos como Medicina o Magisterio, es normal que las prácticas sean más extensas y obligatorias.

Hay que recordar que son las prácticas las que a menudo ofrecen las primeras oportunidades de trabajo y una de las pocas manera de aplicar los conocimientos teóricos al mundo real antes de acabar la titulación.

Los grados son más caros que las licenciaturas

Esto es falso. La carrera sale al mismo precio. Pongamos por ejemplo la carrera de Matemáticas, el precio por crédito de la licenciatura es de 15 euros y el número total de créditos es de 300, por lo tanto, la carrera sale por un total de 4.500 euros (300x15).

El precio del crédito del grado es de 18,75 euros y el número de créditos es de 240, el precio total es, también, 4.500 euros (240x18,75).

La universidad estará al servicio de las empresas y decidirán las carreras que se podrán estudiar

Tal como ya se ha demostrado con los primeros grados ofertados, es falso. De hecho, es todo lo contrario, ya que con Bolonia, la universidad gana en autonomía a la hora de elaborar sus planes de estudios.

La responsabilidad de aprobar los nuevos grados recae en la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y la Acreditación (ANECA), un organismo independiente.
La ANECA valora el correcto planteamiento de los planes de estudio propuestos más que su rentabilidad. Por ejemplo, en el curso 2008-2009, se han puesto en marcha en las universidades del Estado titulaciones de grado tan diversas como: Bellas Artes, Ciencias de la Danza y del Movimiento, Derecho, Ingeniería de Edificación, Enfermería, Lenguas Aplicadas a la Comunicación y al Marketing o Psicología de las Organizaciones.

No desaparecen las carreras de letras o las menos rentables y aparecen otras nuevas como Arqueología o Genética

La universidad se convertirá en una escuela de Formación Profesional

Falso. Una universidad pública tiene un compromiso con TODA la sociedad, y tiene que escucharla. Esto no significa escuchar sólo a las empresas, se tiene que buscar un equilibrio entre el conocimiento y las habilidades y competencias profesionales. La universidad no se tiene que regir por las leyes del mercado laboral, ni valorar sólo lo que piensan los académicos, sin tener en cuenta otras opiniones.

Es también falso que la formación de pensadores críticos y de futuros profesionales quede excluida. La universidad quiere que sus titulados trabajen en aquello que han estudiado (un deseo compartido con el alumnado) pero que sean también ciudadanos con capacidad para analizar críticamente su contexto.

Bolonia hace especial énfasis en la transversalidad de los conocimientos: ni profesionales sin cultura, ni sabios sin proyección profesional.

La investigación será un negocio.

Resulta erróneo relacionar el EEES y el espacio europeo de investigación con los intereses empresariales cuando, precisamente, ambas iniciativas ponen el acento en la cooperación y en el intercambio entre las instituciones de investigación. Bolonia permitirá una mayor movilidad de los Doctores a nivel europeo y, se seguirán tratando todos los ámbitos de la investigación, desde aquella más enfocada hacia la empresa hasta aquella basada en las ramas de humanidades o de las ciencias.

¿Hay que trabajar el doble para sacarse una carrera?

Al contrario. El crédito de una licenciatura equivale a 10 horas lectivas pero sólo se computa la asistencia a clase. Aquellas asignaturas que requerían trabajo en casa, a pesar de que representaban muchas más horas de dedicación, no suponían más créditos para el estudiante. El crédito ECTS equivale a 25 horas pero se tiene en cuenta tanto la asistencia a clase como las horas que el alumno dedica a estudiar, a preparar trabajos e, incluso, a leer los fines de semana. Horas de trabajo que, hasta ahora, no estaban reconocidas.

(Información sacada de la web de la Universidad Autónoma de Barcelona)






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